El test presentado aquí es el Índice de Higiene del Sueño (SHI), desarrollado por Mastin, Bryson y Corwyn (2006) para evaluar comportamientos cotidianos que se sabe que interfieren con el sueño. Consta de 13 afirmaciones que describen hábitos habituales relacionados con el sueño — horarios irregulares para acostarse y levantarse, uso de estimulantes antes de dormir, un entorno de sueño incómodo, acostarse estresado o usar la cama para actividades distintas de dormir —, para las cuales usted indica con qué frecuencia se aplican a su caso.
A diferencia de las escalas que preguntan directamente por la calidad del sueño o sus consecuencias diurnas, el SHI se centra en los comportamientos concretos del día a día que favorecen o perjudican un buen sueño. Completarlo lleva unos 5 minutos. Puntuaciones más altas indican más comportamientos que comprometen la higiene del sueño. Según la puntuación total, los resultados se dividen en tres rangos: por debajo de 26 puntos refleja una buena higiene del sueño, 27–34 puntos refleja un rango medio o límite, y 35 puntos o más refleja hábitos de higiene del sueño asociados a un sueño de peor calidad. El resultado no es un diagnóstico médico y no sustituye la consulta con un especialista.
El insomnio, la ansiedad y la depresión suelen estar entrelazados en la práctica y pueden reforzarse mutuamente. Si le preocupa más la ansiedad, la tensión o la preocupación en general, nuestro test de ansiedad puede ayudarle. Si le preocupa más el ánimo bajo, la pérdida de interés o la falta de energía, nuestro test de depresión puede ayudarle.